CONECTA O REPITE LA LECCIÓN

Hola mis amores cósmicos, preparaos para soltar el timón y dejar que la corriente os lleve, porque el Sol acaba de entrar en Piscis y el universo entero parece haber dado un suspiro de alivio colectivo. Si durante las últimas semanas con la energía de Acuario os habéis sentido como si estuvierais conectadas a un enchufe de alta tensión, con la mente a mil por hora, analizando cada detalle del futuro y sintiendo esa urgencia eléctrica por cambiar el mundo (o al menos vuestra habitación), hoy la cosa cambia radicalmente. Entramos en el último mes del año astrológico, ese momento sagrado donde las aguas se calman, los bordes se difuminan y la realidad se vuelve un poquito más poética y menos cruda.
Dejamos atrás la frialdad analítica de Acuario, ese “deber ser” y esa necesidad de encajar en lo colectivo desde la lógica, para sumergirnos en el océano infinito de Piscis. Y lo hacemos de una forma que es, sencillamente, un regalo del cielo. Durante años, hemos vivido la temporada de Piscis bajo la mirada severa de Saturno, que nos pedía cuentas y nos ponía límites a veces demasiado duros, y bajo la influencia de Neptuno, que a veces nos hacía perdernos en una niebla tan espesa que no sabíamos ni quiénes éramos. Pero este año, mis queridas guerreras, el panorama es distinto. Saturno y Neptuno ya están haciendo las maletas para Aries, y eso nos deja un mes de Piscis mucho más ligero, más puro y, sobre todo, mucho más disfrutable. Es como si nos hubieran quitado una losa de encima y ahora, por fin, pudiéramos flotar en estas aguas sin miedo a hundirnos o a que alguien nos ponga una multa por soñar demasiado alto.
¿Qué nos trae este mes de Piscis 2026? Pues nos trae, por encima de todo, el regalo de la compasión y la sanación sin esfuerzo. Es un tiempo para perdonar, no porque “tengamos que” hacerlo, sino porque simplemente ya no queremos cargar con el peso del rencor. Es un momento para cerrar ciclos con una sonrisa, entendiendo que todo lo que ha pasado en este año astrológico ha tenido un sentido, aunque a veces nos haya costado verlo. Piscis es el signo del alma, del misticismo y de la conexión con lo invisible, y este mes esa conexión va a estar más limpia que nunca. Vais a notar que vuestra intuición está a tope, que los sueños son más vívidos y que la creatividad fluye sin necesidad de empujarla. Es el momento ideal para pintar, escribir, bailar o simplemente mirar el mar (o una planta en vuestro salón) y sentir que sois parte de algo mucho más grande.
Pero claro, como no podía ser de otra forma en este refugio cósmico donde nos gusta contar las verdades completas, este mes también tiene sus desafíos y sus pequeñas trampas divertidas. El gran protagonista del “mambo” mental será Mercurio, que decide ponerse retrógrado en Piscis a partir del 26 de febrero. ¡Ay, Mercurio! Ya sabéis que cuando este señor se pone a caminar hacia atrás en un signo de agua, y encima en el más despistado de todos, la comunicación puede volverse un auténtico teléfono escacharrado. Los correos que no llegan, los mensajes que se malinterpretan y esa sensación de tener “neblina mental” van a estar a la orden del día. El desafío será no perder los estribos cuando las cosas no salgan de forma lógica o lineal. Piscis no entiende de líneas rectas, entiende de espirales, y Mercurio retrógrado nos va a obligar a revisar, a repensar y a sentir las palabras antes de soltarlas. No es un buen momento para firmar contratos de esos que te atan la vida, pero es un momento GLORIOSO para retomar ese diario que dejaste a medias o para tener esas conversaciones pendientes desde el corazón y no desde el ego.
Inquietudes vamos a tener, por supuesto. La energía de Piscis puede hacernos sentir un poco más vulnerables de lo normal, como si nos hubiéramos quitado la armadura que tanto nos costó construir en Capricornio y Acuario. Podéis sentir ganas de llorar sin motivo aparente, o una sensibilidad extrema ante las noticias o los problemas de los demás. No os asustéis, no es debilidad, es apertura. El reto es aprender a navegar esa sensibilidad sin que nos arrastre la marea. Es el momento de poner límites sanos, de esos que son como una burbuja de luz: dejan pasar el amor pero mantienen fuera el drama innecesario.
A nivel colectivo, este mes de Piscis nos invita a una tregua. Después de tanta lucha y tanta revolución acuariana, el mundo necesita un poco de suavidad. Es un tiempo donde la empatía puede obrar milagros si nos permitimos ver al otro como a un igual, con sus miedos y sus esperanzas. Y a nivel personal, el gran regalo es la preparación para el nuevo año astrológico que empezará en marzo con el equinoccio. Este mes es vuestro “sábado por la tarde” antes de la gran fiesta: es para descansar, para mimarse, para hacerse un ritual de limpieza con sal gorda y para soñar con todo lo que queréis construir cuando el Sol entre en Aries con toda su fuerza.
Así que, mis sirenas favoritas, mi consejo para este mes es que bajéis el volumen del mundo exterior y subáis el de vuestra música interior. No intentéis que todo tenga sentido ahora mismo, porque Piscis se vive con el corazón, no con la cabeza. Dejad que Mercurio retrógrado os traiga recuerdos bonitos o personas del pasado que tienen algo que deciros, y no os preocupéis si un día os sentís un poco más perdidas de lo habitual. A veces, perderse es la única forma de encontrar un camino nuevo y mucho más auténtico. Aprovechad esta ligereza de un Piscis sin Saturno para ser vosotras mismas, con vuestras luces y vuestras sombras, y recordad que en este refugio cósmico todas somos un poco brujas, un poco poetas y un poco locas.
Contadme en comentarios, ¿ya notáis cómo el agua empieza a subir y el ruido mental a bajar? ¿Qué es eso que necesitáis perdonar o soltar antes de que acabe este ciclo? ¡Os leo a todas y vamos a disfrutar de este baño de alma que nos regala el universo! Porque al final del día, todas somos gotas del mismo océano, y este mes el océano está más tranquilo y brillante que nunca. ¡A fluir alto, mis amores!
Aries: El Sol se mete en tu zona del inconsciente y los cierres. Es tu momento de bajar el ritmo y descansar antes de que llegue tu temporada. Escucha tus sueños y deja que tu intuición te guíe. ¡Toca recargar pilas!
Tauro: Tus proyectos grupales y amistades se llenan de magia. Es un mes fantástico para conectar con gente que vibra en tu misma sintonía y para soñar en grande sobre tu futuro. Menos lógica y más corazón en tus redes.
Géminis: El foco está en tu carrera y éxito profesional. El Sol en Piscis te pide que le pongas alma a lo que haces. Puede que te sientas un poco más sensible en el trabajo, pero esa vulnerabilidad será tu mayor fortaleza. ¡Brilla con intuición!
Cáncer: Se activa tu zona de expansión y sabiduría. Es un mes ideal para estudiar algo espiritual, viajar (aunque sea con la mente) y abrir tus horizontes. Te sentirás muy conectada con la vida y con un propósito más elevado. ¡A volar!
Leo: Toca bucear en tus profundidades. Este mes se activan temas de transformación, intimidad y finanzas compartidas. Es un momento para sanar miedos y para conectar de forma muy profunda con los demás. ¡Menos ego y más alma!
Virgo: El Sol ilumina tu zona de pareja y socios. Es un mes para ponerle ternura y compasión a tus vínculos. Deja de lado el juicio y el perfeccionismo por un rato y simplemente disfruta de la conexión con el otro. ¡Amor del bueno!
Libra: Tu rutina y salud se vuelven más espirituales. Es el momento de meterle un poco de magia a tu día a día. Cuida tu cuerpo con suavidad y no te exijas demasiado. Un poco de yoga o meditación te vendrá de perlas. ¡Fluye con tu ritmo!
Escorpio: ¡Mes de puro disfrute! Se activa tu zona del romance, la creatividad y los hijos. Te sentirás súper inspirada y con ganas de expresar todo lo que llevas dentro. Déjate llevar por la pasión y la alegría. ¡A crear se ha dicho!
Sagitario: El foco está en tu hogar y familia. Es un mes para refugiarte en tu nido y conectar con tus raíces. Ponle alma a tu espacio personal y disfruta de la calidez de los tuyos. ¡Tu casa es tu santuario este mes!
Capricornio: Tu comunicación se vuelve más intuitiva y poética. Es un mes fantástico para escribir, hablar desde el corazón y conectar con tus hermanos o entorno cercano de forma más profunda. ¡Menos datos y más sentimientos!
Acuario: Toca poner orden en tus finanzas pero con una visión más espiritual. ¿Qué es lo que realmente valoras? Es un buen momento para manifestar abundancia desde la gratitud y no desde la carencia. ¡Valórate más, reina!
Piscis: ¡Felicidades, cumpleañeras! El Sol entra en tu signo y te devuelve toda la energía y el protagonismo. Es tu momento de brillar, de soñar y de empezar tu nuevo ciclo con toda la ilusión del mundo. ¡El universo te mima este mes!
CARIÑOS DE TIARET LIONESS
